El Ayuntamiento de Tacoronte, a través del Área de Residuos que dirige el concejal Eduardo Dávila, continúa impulsando Tacoronte REDUCE, la estrategia local diseñada para informar, concienciar e implicar a la ciudadanía en la correcta gestión de los residuos, avanzando hacia un municipio más sostenible, eficiente y comprometido con el cuidado de su entorno.
La iniciativa da un nuevo paso con la actualización de sus herramientas informativas y la adaptación del modelo municipal a las novedades de la ordenanza de residuos, con un mensaje claro: reducir lo que desechamos, separar correctamente cada fracción y reconocer el esfuerzo de quienes contribuyen a mejorar el sistema. El objetivo es transformar los hábitos cotidianos de hogares, comercios y empresas, haciendo de la responsabilidad ambiental una tarea compartida y una oportunidad para mejorar la eficiencia del servicio público.
El concejal de Residuos, Eduardo Dávila, destaca la importancia de esta estrategia como una herramienta fundamental para acercar la gestión de los residuos a la realidad diaria de los vecinos y vecinas.
«Tacoronte REDUCE es mucho más que una campaña informativa. Es una apuesta por cambiar nuestra manera de entender los residuos, porque aquello que separamos correctamente deja de ser simplemente basura y puede convertirse en un recurso aprovechable. Queremos que cada persona sepa qué debe depositar en cada contenedor, por qué es importante hacerlo bien y cómo su compromiso contribuye a construir un municipio más limpio y sostenible», señala Dávila.
El responsable municipal subraya, además, que la participación ciudadana es imprescindible para que el nuevo modelo funcione: «Necesitamos que los hogares, los establecimientos de restauración, los comercios y el conjunto de las actividades económicas formen parte de este operativo de reciclaje. La colaboración de todos es decisiva para reducir los residuos mezclados, aprovechar mejor los materiales y contener los costes asociados a su recogida y tratamiento».
Una estrategia para informar, facilitar y premiar la responsabilidad
Tacoronte REDUCE pone el foco en la prevención y la separación de residuos desde el origen. Cuando los materiales reciclables y la materia orgánica se mezclan en el contenedor de restos, se dificulta su recuperación y aumenta la cantidad de residuos que deben trasladarse a las instalaciones de tratamiento. Una separación adecuada, por el contrario, permite recuperar recursos, mejorar el aprovechamiento de los biorresiduos y avanzar hacia una economía más circular.
En este proceso, la recogida separada de la materia orgánica ocupa un lugar prioritario. El contenedor marrón permite depositar restos de comida y pequeños residuos vegetales para facilitar su aprovechamiento posterior. Su apertura mediante tarjeta magnética contribuye a controlar el uso del servicio y a favorecer una separación correcta.
Las personas que soliciten su tarjeta reciben gratuitamente un kit para la recogida doméstica de materia orgánica, que incluye un cubo de cocina y bolsas compostables. De esta manera, el Ayuntamiento busca eliminar barreras prácticas y facilitar que la ciudadanía incorpore nuevos hábitos a su rutina diaria.
«No queremos que reciclar sea complicado. Queremos proporcionar información clara, herramientas útiles e incentivos que ayuden a las personas a dar el paso. La sostenibilidad se construye con decisiones cotidianas y con un servicio público que acompañe a la ciudadanía en ese cambio», explica el concejal.
Una nueva ordenanza que vincula sostenibilidad y ahorro
Entre las principales novedades de la modificación de la ordenanza fiscal que regula la tasa por la recogida, el transporte y el tratamiento de residuos destacan el refuerzo de las bonificaciones ambientales y las medidas destinadas a facilitar el pago, atendiendo también a las diferentes situaciones económicas de las familias.
La modificación, aprobada inicialmente en el pleno municipal del pasado 15 de octubre, incorpora incentivos vinculados a comportamientos concretos de prevención, reciclaje y gestión responsable. Entre las medidas contempladas destacan las siguientes:
- Bonificación del 25 % por el uso del contenedor marrón en viviendas, con un incentivo que alcanza el 35 % para establecimientos de restauración y alimentación. La regulación contempla también bonificaciones para otros negocios y actividades profesionales, conforme a los requisitos establecidos.
- Bonificaciones por compostaje: un 30 % para viviendas y hasta un 35 % para establecimientos de restauración y alimentación.
- Reducción del desperdicio alimentario: bonificación del 25 % para empresas de distribución alimentaria y restauración que implanten medidas de prevención, que puede elevarse al 35 % cuando colaboren con entidades de la economía social sin ánimo de lucro.
- Uso del punto limpio móvil: incentivo del 1 % por cada utilización acreditada, hasta un máximo del 5 % anual.
- Medidas de apoyo social: bonificación del 95 % para unidades familiares en situación de necesidad o riesgo de exclusión social y del 50 % para personas residentes que cumplan los requisitos de renta y demás condiciones previstos en la ordenanza.
- Facilidades de pago: bonificación del 5 % por domiciliación bancaria, compatible con el resto de las bonificaciones en los términos previstos, así como opciones de fraccionamiento de los recibos en 2, 4, 7 o 10 pagos, conforme a los procedimientos aplicables.
- Adaptación a los locales sin actividad económica: incorporación de una tarifa específica de 71,47 euros para inmuebles no residenciales sin actividad, en los supuestos regulados.
La modificación incorpora, asimismo, un periodo transitorio para los años 2027 y 2028, de manera que los requisitos mínimos de utilización del contenedor marrón se adapten proporcionalmente al momento en que cada usuario se incorpore al sistema. Así, el requisito general de 50 usos anuales podrá ajustarse en función del bimestre en que se recoja la tarjeta, de acuerdo con las condiciones establecidas.
Estas medidas se enmarcan en la adaptación a la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que exige que la tasa municipal cubra los costes reales del servicio y no tenga carácter deficitario. En este contexto, reducir los residuos destinados a tratamiento y mejorar su separación constituye una vía para avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible.
Dávila insiste en que los incentivos deben entenderse como una oportunidad para que la ciudadanía participe activamente en esta transformación: «La nueva regulación busca reconocer los esfuerzos de quienes reciclan, compostan y evitan generar residuos innecesarios. Queremos avanzar hacia un sistema más justo, que combine responsabilidad ambiental, eficiencia económica y atención a las necesidades de las familias. Cada gesto cuenta y debe tener un reflejo positivo en el futuro de nuestro municipio».
El comercio local, un aliado fundamental
La estrategia también presta especial atención a los establecimientos de restauración y alimentación, que desempeñan un papel esencial en la correcta gestión de los biorresiduos. Para facilitar su adaptación, el Ayuntamiento ha impulsado una línea de ayudas destinada a financiar actuaciones relacionadas con la separación de materia orgánica, la adquisición de materiales, la formación y la implantación de buenas prácticas ambientales.
Esta línea de apoyo cuenta con una dotación municipal de 250.000 euros y busca ayudar a los negocios a mejorar sus procedimientos internos, reducir el desperdicio alimentario y cumplir con las nuevas exigencias en materia de residuos. El plazo de presentación de solicitudes de esta convocatoria ya ha finalizado, aunque las actuaciones concedidas deben ejecutarse y justificarse conforme a los plazos establecidos.
La formación y la sensibilización completan este esfuerzo, ofreciendo información práctica sobre la clasificación de los residuos, la prevención del desperdicio y las oportunidades de mejora dentro de cada establecimiento.
«La transición hacia una gestión más sostenible debe hacerse de la mano de nuestro tejido comercial. Queremos que los negocios encuentren en Tacoronte REDUCE información, acompañamiento e incentivos para avanzar, porque su implicación repercute en la calidad del servicio y en el conjunto del municipio», añade Dávila.
La participación ciudadana, clave para el futuro de Tacoronte
El Ayuntamiento recuerda que una correcta gestión de los residuos comienza en cada hogar: separar el papel y el cartón, los envases, el vidrio y la materia orgánica; utilizar adecuadamente los contenedores; recurrir a los puntos limpios para los residuos específicos y evitar el abandono de bolsas, muebles y enseres en la vía pública.
Tacoronte REDUCE quiere convertir estas prácticas en hábitos compartidos, apoyándose en la información, la transparencia y el reconocimiento de los comportamientos responsables. El compromiso individual contribuye a reducir el impacto ambiental, mejorar el aprovechamiento de los recursos y avanzar hacia un servicio público más eficiente.
«Invitamos a todos los vecinos y vecinas a sumarse a Tacoronte REDUCE, solicitar su tarjeta y su kit de orgánica, informarse de las bonificaciones disponibles y participar activamente en este cambio. No se trata únicamente de reciclar más, sino de hacerlo mejor y de comprender que nuestras decisiones tienen consecuencias para el entorno y para la economía municipal. Un Tacoronte más sostenible lo construimos entre todos», concluye el concejal.
Toda la información sobre la estrategia, las instrucciones para separar correctamente los residuos, el acceso al contenedor marrón, las bonificaciones y las novedades de la ordenanza está disponible en la web Tacoronte Más Sostenible:











